Registrarme  |  Olvidé mis datos
OK
   
 
 
 
 
 
 
 
|Temaikèn Bioparque| BIOPARQUE TEMAIKÈN| Animales| Aves| Cóndor Andino|
Personajes en el Bioparque
Atracciones
Acuario
La Chacra
Cine 360°
Centros Interactivos
El Lugar de las Aves
Actividades
Animales en Acción
Encuentro con los cuidadores
Jugando en la naturaleza
Aliados en la Conservación
Pequeños Chacareros
Juegos Infantiles
Festejá tu cumpleaños
Expedición África
Buceo en Temaikèn
 
Cóndor Andino
Galería
Cóndor Andino

EL ESPÍRITU DE LOS ANDES

El Cóndor Andino es propio de América del sur, desde Venezuela hasta Tierra del Fuego a lo largo de toda la cordillera de los Andes.

Sus enormes alas permiten considerarlo una de las mayores aves voladoras del mundo y le otorgan una extraordinaria capacidad de planeo. Su envergadura alar puede llegar a alcanzar los 3 metros. Se alimenta principalmente de carroña. El Cóndor pasa la noche refugiado en cuevas y por la mañana no se apresura en abandonar su albergue. Si no está demasiado acosado por el hambre espera a que el sol salga por completo.



CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA
REINO: Animalia (animal)
PHYLUM: Chordata (cordados)
SUBPHYLUM: Vertebrata (vertebrados)
CLASE: Aves
SUPERORDEN: Neognathae (aves carenadas o con quilla)
ORDEN: Ciconiiformes
FAMILIA: Cathartidae
GÉNERO: Vultur
ESPECIE: Vultur griphus

DISTRIBUCIÓN Y HABITAT
En América del sur, desde Venezuela hasta Tierra del Fuego a lo largo de toda la cordillera de los Andes.

En la Argentina, el área de nidificación del Cóndor se extiende de sur a norte del país por la región montañosa, además, en las sierras de Córdoba y San Luis. En sus desplazamientos las aves llegan a una franja costera comprendida entre la Tierra del Fuego y el norte del golfo de San Matías.

El Cóndor es un habitante de las alturas y, aunque ocasionalmente desciende a las costas marítimas, son las rigurosas regiones que se encuentran entre los 3000 y los 5000 metros sobre el nivel del mar, donde se lo ve nidificando más frecuentemente. Sin duda es en la región alto andina donde es más importante su presencia.

CARACTERÍSTICAS
Sus enormes alas permiten considerarlo una de las mayores aves voladoras del mundo y le otorgan una extraordinaria capacidad de planeo. Su envergadura alar puede alcanzar los 3 metros.

Poseen un color rojizo en su cabeza, su cuello también es rojizo y en su parte inferior aparece un collar de plumón suave de color blanco. El buche es de un color rojo - rosado. Su plumaje es negro, excepto en algunas partes del ala, donde es blanco. Las patas son negruzcas.

La piel de la cabeza es rugosa y carece de plumas. Está cubierta de vibrisas (plumas delgadas similares a pelos) muy finas, casi invisibles. Esta característica le facilita su limpieza ya que cuando el cóndor se alimenta de carroña, mete la cabeza en el interior del animal y se alimenta de sus vísceras. Una vez que terminó de comer, expone su cabeza a los rayos del sol o la raspa contra una roca, quitándose la sangre que se le impregnó cuando se alimentaba del animal en descomposición. Esto le permite evitar infecciones y contagio de enfermedades.

El pico es fuerte y notoriamente arqueado desde la base, los bordes son filosos facilitándole cortar los cueros gruesos y duros. Las patas son relativamente cortas y su base carece de plumas, esto evita que se ensucie cuando el animal se alimenta.

El dimorfismo sexual es evidente, ya que en la cabeza del macho se advierte la carúncula, la cual es un apéndice o excrecencia carnosa muy desarrollada.
Además, los machos llegan a pesar hasta 15 kilogramos y las hembras alcanzan los 11 kilogramos. Otra diferencia que se puede observar es el color del iris. Éste es marrón amarillento en el macho y rojo en la hembra.

Alcanza una longevidad de hasta 60 años.

ALIMENTACIÓN
Se alimenta principalmente de carroña. Cuando baja a orillas del mar, aprovecha los restos de ballenas, atunes o lobos marinos que las olas arrastran a la playa.

Remonta a grandes alturas y planea, a menudo describiendo círculos. Cuando localiza el alimento comienza a descender de inmediato, describiendo círculos cada vez más cerrados, hasta llegar a la tierra. El alimento se va acumulando en su gran buche, donde se separa la carne de los huesos, los pelos o las plumas. Éstos serán regurgitados luego, por lo general al día siguiente, en forma de bolos.

En los lugares en los que la especie abunda no es raro que se formen bandadas y, aunque la regla es que la búsqueda del alimento sea solitaria, es común que cuando alguno da con una presa grande se acerquen los demás y entre todos compartan el alimento.

Por su función de carroñero es una pieza importante del equilibrio de los ecosistemas que forma parte y sumamente útil para la salud de muchos animales, ya que al consumir rápidamente los cadáveres elimina focos de infección. Es interesante destacar que el nombre Cathartidae, que designa a la familia de aves que incluye al cóndor, deriva del vocablo griego “kathartes” que significa “el que limpia”.

En Temaikèn, se alimenta de carne, pollo, cordero. Es importante que consuman carne con hueso para estimular su comportamiento alimenticio natural.

COMPORTAMIENTO / REPRODUCCIÓN
El Cóndor pasa la noche refugiado en cuevas u oquedades que se abren en los riscos y por la mañana no se apresura en abandonar su albergue, espera a que el sol salga por completo. A menudo, con alas semi-extendidas, expone su plumaje al calor de los rayos del sol. Estos baños de soles mañaneros, son especialmente necesarios cuando se han humedecido sus plumas.

El planeo es el vuelo típico del Cóndor y el aleteo queda circunscrito a lo imprescindible como el despegue del suelo, el aterrizaje, las persecuciones y el impulso necesario en lo alto, cuando las corrientes de aire no facilitan lo suficiente el ascenso.

El cortejo con el que el Cóndor inicia su ciclo anual de reproducción incluye un auténtico baile nupcial, en el curso del cual el macho se expone y señala su carácter de dominador. Tanto el macho como la hembra se estiran y exponen sus cuellos y el parche carnoso de su pecho. Con grandes zancadas, con el cuello y el pecho descubiertos e inflados, el macho se acerca a la hembra. Mientras avanza, emite un fuerte silbido y manteniendo el cuerpo erguido extiende el cuello. Entretanto abanica suavemente la cola y eleva las alas por sobre la espalda. Así avanza lentamente, balanceándose de derecha a izquierda, emitiendo con visible esfuerzo y haciendo vibrar la garganta y el vientre, un sonido gutural y bajo. La hembra manifiesta sumisión parándose con el cuerpo inclinado y la cabeza en el nivel de los hombros. Esto significa que está preparada para la cópula. Finaliza enfrentando a su compañera, erguido y con las alas extendidas.

Para la postura de los huevos, al Cóndor le basta con una grieta. Importa que sea un sitio inaccesible, la elaboración del nido es mínima: apenas un montón de palos y ramas entrecruzados. La hembra pone uno o dos huevos de color blanco. La incubación será de 54 ó 55 días en la que macho y hembra se turnan. El parche carnoso del pecho actúa como radiador del calor del cuerpo, que de esa manera es aprovechado al máximo en beneficio del desarrollo de los pichones.

Extremadamente nidícola, el pichón del Cóndor permanece un año entero en su nido. Crece lentamente. Poco a poco cambiará su plumaje a uno de color marrón. La cabeza y el cuello no tienen aún apéndices carnosos y están cubiertos de plumas marrones vellosas. A los cinco años este collar de plumas será blanco, con pocas plumas dispersas de color café. Pasarán cuatro años más para que el plumaje tome su característico color negro y blanco.

El prolongado período de cuidado del pichón determina que nidifiquen sólo cada 2 años. El Cóndor alcanza su plena madurez a los nueve años, culminación de un proceso de crecimiento excepcionalmente lento.

ESTADO DE CONSERVACIÓN
Se encuentra en peligro de extinción, rojo en Temaikèn. Este estado varía según el país que habita, en Venezuela se ha declarado extinto en 1965 y en Colombia y Ecuador sobreviven menos de 100 ejemplares silvestres.

Esto se debe a varias causas que afectan las poblaciones de Cóndores. Como por ejemplo, hay un mito que muestra al cóndor como un ave que ataca al ganado, por lo tanto, se los ha envenenado con cebos tóxicos o se los ha cazado o son blancos para puntería. Además, la baja tasa de reproducción ponen de manifiesto la importancia que cumple cada ejemplar eliminado, siendo significativo para la población.

 


   Videos relacionados
  • Bioparque Temaikèn

Descargá el materialPDF

Votar | Deberás loguearte para poder votar.
  • 0/5



 
|Subir|    
¿Quiénes somos? | Prensa | RRHH | Contactanos | Enterate | Ecodiccionario | Accesibilidad facebook.com twitter.com youtube.com