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Fundación Temaikèn logra rehabilitar y devolver a la naturaleza dos aguará guazú
15 de Octubre de 2015 | 00:00 Hs.
Luego de un año de rehabilitación se liberaron dos aguará guazú en la zona de Mar de Ansenuza en Córdoba, junto con la Dirección Nacional de Fauna Silvestre y la Secretaría de Ambiente de la provincia.

Córdoba, 15 de octubre de 2015. Fundación Temaikèn, institución que trabaja para proteger la naturaleza, anuncia la liberación de dos aguará guazú, una especie autóctona y en peligro de extinción en Argentina. Ansenuza y Chipión, las dos crías que llegaron a Fundación Temaikèn un año atrás para ser rehabilitadas, pudieron volver, siendo hoy adultos, a su hábitat natural gracias a un intenso trabajo interdisciplinario de veterinarios, biólogos, nutricionistas, cuidadores y educadores.

El proceso de recuperación y reinserción en la naturaleza se realizó en conjunto con la Dirección Nacional de Ordenamiento Ambiental y Conservación de la Biodiversidad de la Subsecretaría de Planificación y Política Ambiental de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación de Jefatura de Gabinete de Ministros; la Policía Ambiental y la Secretaría de Ambiente del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de la provincia de Córdoba.

El miércoles 14 de octubre, representantes de los organismos oficiales y de Fundación Temaikèn partieron desde el CRET (Centro de Rehabilitación de Especies de Temaikèn) hacia la provincia de Córdoba. El traslado se realizó de noche para evitar descompensaciones y la exposición a altas temperaturas de los animales. En la madrugada de hoy, con la colaboración de Fauna Nación, Policía Ambiental y la Secretaría de Ambiente de Córdoba, se trasladaron las cajas que transportaban a Ansenuza y Chipión a una reserva privada de uso múltiple en las cercanías de Mar de Ansenuza para efectuar su liberación.

Con la presencia de los directivos y mucha emoción por parte de los integrantes que conformaron este proyecto y asumieron su enorme responsabilidad, los cuidadores de los aguará guazú procedieron a abrir las puertas. Primero la de Ansenuza, quien pese a su fama de brava, salió despacio, paso por paso tanteando el terreno de la libertad hasta esconderse entre los pastizales. Por su parte, Chipión saltó de la caja, y sin dudarlo siguió los pasos de la hembra. Ambos fueron liberados provistos de collares de trasmisor satelital mediante los cuales pueden ser monitoreados para conocer su estado en la naturaleza. Gracias a esta tecnología, una hora después se pudo medir que Ansenuza ya había tomado distancia de la zona de liberación y Chipión aún la merodeaba a unos 300 metros.

“Encontrar un animal amenazado en mal estado es una noticia triste pero también la posibilidad de darle una segunda oportunidad para que vuelva a la naturaleza. Trabajamos durante más de un año en equipo, colaborando desde cada área e institución con un esfuerzo muy grande para llegar a este día. Agradecemos a los organismos oficiales por confiar en Fundación Temaikèn”, declara conmovida Paula González Ciccia, Responsable de Conservación de Especies Amenazadas.

“Para nosotros es un día histórico cuando recuperamos un animal, y más cuando es una especie como el aguará guazú que se encuentra en extinción”, declara Adrián Rinaudo; director de Policía Ambiental. “Vivimos este proyecto con mucha responsabilidad y mucha emoción”; agrega Gabriel Terny, Director de Fauna Nación.

Acerca de la zona de liberación
En la zona de liberación se vienen realizando trabajos a campo desde hace siete años y es el lugar donde se obtuvieron mayores registros de animales en las cámaras. Además esta región se encuentra alejada de los cascos de las estancias, donde podrían estar en riesgo de encontrarse con animales domésticos y cazadores.

Acerca de la rehabilitación
La rehabilitación de Ansenuza y Chipión duró un año porque debían alcanzar el tamaño adulto porque los collares no podían quedarles ajustados y era necesario estar seguros del estado integral de cada animal para sobrevivir y buscar su propio alimento. Estos collares, uno de los cuales fue donado por Telonics gracias a la gestión de ZCOG, tienen una tecnología que permite determinar patrones de movimiento y una cantidad de datos para comprobar el éxito de la liberación. La estación también es importante para la liberación, por eso se esperó a la primavera, cuando pueden encontrar más alimento y agua.

La rehabilitación de fauna silvestre implica un proceso muy complejo del que son parte muchas organizaciones y personas con el objetivo de darle la oportunidad a los animales afectados de volver al lugar de donde nunca deberían haber salido: la naturaleza.

Hace un año atrás
Ansenuza, la hembra, fue encontrada a los dos meses de vida por un poblador en la zona de Mar de Chiquita (Córdoba) quien reconoció la especie gracias a su vecina, Daniela, una docente que participa del Programa Educativo Multiplicadores Ambientales de Fundación Temaikèn. Se contactaron con institución y junto a la Policía Ambiental y a la Secretaría de Ambiente provincial, efectuaron el protocolo de rescate (desarrollado por el Grupo Argentino Aguará Guazú) para asistir a la cría y trasladarla para su rehabilitación. El macho, Chipión, fue hallado por un viajero al este de la Reserva Bañados del río Dulce límite con Santa Fe, quien al buscar información en internet se encontró con la web del programa de conservación de la Fundación Temaikèn. Con la intervención de la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación se acordó su traslado para asistir su frágil estado de salud.

Desde cachorros, Ansenuza y Chipión permanecieron en aislamiento humano en el CRET donde se trabajó para que pudiesen obtener alimento por sus propios medios y que preservaran las conductas propias de su especie, indispensables para sobrevivir en la vida silvestre. Durante los doce meses que duró la recuperación, veterinarios, biólogos, cuidadores, nutricionistas y educadores trabajaron día y noche para que los animales no sólo presentaran una mejoría continua en su salud y en su comportamiento silvestre, sino que además promovieron que las comunidades conocieran y se comprometieran en el cuidado y protección de esta especie clave para el equilibrio del ambiente local.

“Las historias de Ansenuza y Chipión tienen un desenlace feliz porque lograron ser recuperados, pero queremos evitar más casos como éstos” asegura Paula González, Coordinadora del Programa de Recuperación de Especies Amenazadas de la Dirección de Conservación de Fundación Temaikèn.

#DejalosCorrer
Fundación Temaikèn convoca a sumarse a la liberación con el hashtag #dejaloscorrer para revalorizar esta especie autóctona en peligro de extinción en la Argentina y reconocer su importancia para el equilibrio de la naturaleza y la cultura de las comunidades locales. Además persigue el compromiso de todos para lograr que los animales silvestres no sean extraídos de su hábitat natural.

Conocé más de sus historias 

Acerca del Proyecto de Conservación de Aguará Guazú



   
 
 
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